Son las paredes
Es la pena
Es un no quiero
Son las mil y una paredes que me rodean aun cuando use zapatillas y corra sal por el cuerpo, toque el agua e inunde en amoniaco el cuarto
Paredes que se pintan de tinta negra mal impresa en una hoja de $12, paredes de cemento azul, azul como ese frio de las mañanas del desierto donde todo era lejos , donde nada era mio
Paredes que busqué, o esperé o una pared que solo llego y yo no arranque … (quizás debi hacerlo … ) pared aquella que me escupe cuando grita que no se hacerlo (es parte del recuerdo del olvido que no se arrancar del todo)
Pared con olor que encierra en el aire a las demás por unos segundo, esos segundos que grita al respirar en mi cuello … olor que de lejos duele y quiero alejar
Cuando pasó lo de aquella pared (aclaro cuando me deje estrellar) respondí después de largas lluvias a aquello que corri, corri en dos letras N-O cada soplido de viento que aquí paso tuvo de regalo mis dos letras
He aquí mi otra pared, esta me ata y me enseña cómo desatar los nudos, en ese punto de la HISTORIA apelo a mi mejor técnica “lo olvide” y aquí me quede… quizás algún día lo recuerde.
Es la pena , es la pena de ver cientos de calles y usar solo algunas, aunque todos los días los ojos vuelvan al mundo y vean que el dibujo de la ciudad me cuente de nuevos caminos no logro poner los pies en ellos aunque transite sobre su cemento si la pena es la misma el cuerpo no siente otros sabores
ESTA PIEL ES LO UNICO QUE NO ME ENCIERRA, a pesar de tener que pelear todos los días por un grand battment , a pesar de los malos sentimientos que llegan a sentir aquellos que pisan las luces…
Esto causa colores cuando la pena me tienta en las calles más vacías,
Esa música me saca de las baratas hojas con mala tinta,
Ese cuerpo que responde al movimiento to estomacal es el que me dejo aquí en aquella pared que me enseña a desatar las piernas, pero prefiero dejarlas trabadas ese cuerpo que se canso de otros es el que eligió no moverse de esta cama
El no quiero lo dejare en mi lengua, como está desde que aprendí a pronunciarlo,
El no quiero lo usare para llegar a los brillos del cuerpo
La rabia de un no quiero me hará seguir rindiéndome ante la suavidad de un cambreé, el agua del sudor de la pena me la tragare cuando el cuerpo se canse en un tómba… y aquella pared la que voy conociendo no la quiero dejar , la seguiré usando para poder taparme en su olor cuando mi cuerpo sienta que debe danzar a otro ritmo que será diferente todas las noches …
Solo falta la piel en la copa de vino.